Devociones Católicas: Bendición de la mesa

Devociones Católicas: Bendición de la mesa

SANTO TOMÁS DE AQUINO señalaba que el pan, al igual que el agua, siempre ha proporcionado sustento para el hombre en el orden natural; además, en ese estado “natural”, también es figura del pan ázimo de la Pascua y (…) al mismo tiempo figura de la Sagrada Eucaristía.

Cada comida es, pues, una celebración de la creación y de la providencia de Dios. Por medio de oraciones comunes, cada comida [en el Antiguo Testamento] se unía a las comidas históricas de los antepasados (…) En el Nuevo Testamento, Jesús lleva todas estas comidas a su plenitud.

En este tiempo de gracia [una comida] es imagen del banquete de los santos en el cielo. Cuando “bendecimos la mesa” antes (o damos gracias después) de nuestras comidas, transformamos esas comidas familiares—e incluso las que comemos estando solos—en “sacramentos” del banquete de Dios. La oración da a cada comida una importancia y dignidad que de otra manera no tendría.

Esto no quiere decir que [nuestras] comidas serán excesivamente formales y sin alegría. Al contrario, debería aumentar nuestra alegría porque darnos cuenta de la presencia de Dios nos hará amar a los demás más y mejor.

La pregunta a veces es si debemos bendecir la mesa en un lugar público (…) Creo que siempre es buena idea, aun si ofrecemos una oración en silencio haciendo la Señal de la Cruz sin ostentación. Este simple gesto puede causar un efecto profundo en quienes nos rodean, e incluso ha dado pie a la conversión de quienes han presenciado este testimonio.

Traducido del libro de Scott Hahn, Signs of Life (New York: Doubleday, 2009),
Páginas 100-102. Original en inglés. Con permiso del autor.