Devociones Católicas: Ofrecimiento de obras

Devociones Católicas: Ofrecimiento de obras

ESTAMOS LLAMADOS A OFRECER nuestra vida, como Jesús, que entregó su voluntad al Padre en vez de hacer su propia voluntad como Adán… Participamos en el sacerdocio de Cristo porque, por medio del bautismo, participamos en su vida; no solo su naturaleza divina (2 Pd 1,4) sino también su naturaleza humana restaurada en integridad (…) Podemos santificar el orden temporal y ofrecérselo a Dios, restaurándolo “en Cristo” porque vivimos en Cristo. Lo restauramos poco a poco, comenzando con (…) nuestro espacio de trabajo y de vida.

Una de las formas en que los católicos ejercemos esta vocación sacerdotal es rezando cada mañana el “Ofrecimiento de obras”, tan pronto nos levantamos. (…) Desde mediados del siglo 19, la Iglesia ha pedido a sus miembros hacer un (…) ofrecimiento sacerdotal cada día, uniéndolo al santo sacrificio de la misa. El Ofrecimiento de obras fue promovido activamente por la Compañía de Jesús, los jesuitas. Con el tiempo esta oración se convirtió en piedra angular de la espiritualidad del Apostolado de la Oración, institución establecida para alentar a los fieles a orar por las intenciones del papa que se anuncian mensualmente.

(…) La belleza de este ofrecimiento diario enseñado por el Apostolado de la Oración, es que invita a los fieles a asumir una “función eucarística”, uniendo sus vidas junto con María al corazón de Cristo que se ofrece por toda la humanidad.

Hay muchas oraciones que podemos usar como Ofrecimiento de obras. Podemos incluso componer nuestra propia oración. El día no tiene porqué empezar con dificultad (…) pero ahora, en la plenitud de los tiempos, con una simple oración podemos empezar a restaurar todas las cosas en Cristo (Ef 1,10).

Traducido del libro de Scott Hahn, Signs of Life (New York: Doubleday, 2009),
Páginas 85-87. Original en inglés. Con permiso del autor.