El año litúrgico

El año litúrgico

El Catecismo de la Iglesia Católica…habla del calendario como una larga ocasión de enseñanza. “El ciclo del año litúrgico y sus grandes fiestas son los ritmos fundamentales de la vida de oración de los cristianos”(CIC no. 2698). Las grandes fiestas “conmemoran” y “comunican” el misterio de Cristo (no. 1171).

La Iglesia conmemora no sólo los días de su vida, sino también de la nuestra hoy. Pues Jesús es el… “Primogénito entre muchos hermanos” (Rom 8, 29). Lo cual significa que otros, muchos otros, vendrán detrás. Y así la Iglesia demuestra esto al celebrar las fiestas de los santos, comenzando por la Santísima Virgen María, e incluyendo a los apóstoles, los mártires y muchos otros.

Tal como se ha desarrollado, el año es como un microscopio o un telescopio, un instrumento finamente calibrado para que su objetivo se mantenga siempre enfocado y cercano; y su objetivo es Jesucristo.

En el curso del año litúrgico los cristianos están expuestos repetidas veces a los eventos principales de la historia de la salvación. El ciclo trae consigo tiempos de ayuno y tiempos de fiesta, horas de dolor y horas de alegría, momentos de penitencia y de reconciliación. La creación entera narra la historia. Toda la historia la cuenta. Todas nuestras vidas, la tuya y la mía, narran la historia.

Es una historia de esperanza.

Traducido del libro de Scott Hahn, Signs of Life (New York: Doubleday, 2009),
Pages 52, 54-55. Original en inglés. Con permiso del autor.