El Sacramento de la Confirmación

Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los “sacramentos de la iniciación cristiana”, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf. Ritual de la Confirmación, Prenotandos 1). En efecto, a los bautizados “el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1285).

Mediante los sacramentos de la iniciación cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, se ponen los fundamentos de toda vida cristiana. “La participación en la naturaleza divina, que los hombres reciben como don mediante la gracia de Cristo, tiene cierta analogía con el origen, el crecimiento y el sustento de la vida natural. En efecto, los fieles renacidos en el Bautismo se fortalecen con el sacramento de la Confirmación y, finalmente, son alimentados en la Eucaristía con el manjar de la vida eterna, y, así por medio de estos sacramentos de la iniciación cristiana, reciben cada vez con más abundancia los tesoros de la vida divina y avanzan hacia la perfección de la caridad”. (Catecismo de la Iglesia Católica, 1212).

La Iglesia Católica St. Hugh ofrece un programa de preparación para el sacramento de la Confirmación de dos años. El programa de dos años para el Sacramento de la Confirmación solo se ofrece para adolescentes que se encuentren en los cursos escolares de 8º a 12º grado. Los adultos que desean recibir este sacramento pueden prepararse asistiendo a RCIA/RICA.

Para recibir el sacramento de la Confirmación por favor llame o visite nuestra oficina de parroquial (305 4448363) o envíe un email a dre@st.huhg.org.