El Sacramento de la Unción de los Enfermos

La Unción de los enfermos “no es un sacramento sólo para aquellos que están a punto de morir. Por eso se considera tiempo oportuno para recibirlo cuando el fiel empieza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez”. (Catecismo de la Iglesia Católica, 1514).

Si un enfermo que recibió la unción recupera la salud, puede, en caso de nueva enfermedad grave, recibir de nuevo este sacramento. En el curso de la misma enfermedad, el sacramento puede ser reiterado si la enfermedad se agrava. Es apropiado recibir la Unción de los enfermos antes de una operación importante. Y esto mismo puede aplicarse a las personas de edad avanzada cuyas fuerzas se debilitan” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1515).

Sólo el sacerdote puede administrar el sacramento de la unción.

Llame a la oficina para que el sacerdote visite al enfermo y celebre este sacramento.

Si algún familiar o conocido suyo no puede venir a la iglesia por enfermedad o incapacidad, comuníquese con la oficina, (305) 444-8363 y un ministro de la Eucaristía le llevará la comunión.