El Triduo Pascual

El Triduo Pascual

CON LA SANTA MISA «DE LA CENA DEL SEÑOR», tendrá inicio el Triduo pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, que es el ápice de todo el año litúrgico y también el ápice de nuestra vida cristiana. El Triduo se abre con la conmemoración de la última Cena. Jesús, la víspera de su pasión, ofreció al Padre su cuerpo y su sangre bajo las especies del pan y del vino y, entregándolo como alimento a los Apóstoles, les mandó perpetuar esta entrega en su memoria. El Evangelio de esta celebración, al recordar el lavatorio de los pies, expresa el mismo significado de la Eucaristía bajo otra perspectiva (…) como servicio a Dios y a los hermanos.

EN LA LITURGIA DEL VIERNES SANTO meditamos el misterio de la muerte de Cristo y adoramos la Cruz. En los últimos instantes de vida, antes de entregar el espíritu al Padre, Jesús dijo: «Está cumplido» (Jn 19, 30). ¿Qué significan estas palabras?, (…) Significa que la obra de la salvación está cumplida, que todas las Escrituras encuentran su plena realización en el amor del Cristo, Cordero inmolado. Jesús, con su Sacrificio, transformó la más grande iniquidad en el más grande amor.

Y EN LA GRAN VIGILIA PASCUAL, donde resuena nuevamente el Alleluia, celebramos a Cristo Resucitado, centro y fin del cosmos y de la historia; velamos llenos de esperanza mientras aguardamos su regreso, cuando la Pascua tendrá su plena manifestación. (…) Cristo venció la muerte, y nosotros con Él. Nuestra vida no acaba ante la piedra de un sepulcro, nuestra vida va más allá con la esperanza en Cristo que resucitó precisamente de ese sepulcro. Como cristianos estamos llamados a ser centinelas de la mañana, que saben distinguir los signos del Resucitado.

Papa Francisco, Audiencia General, 1 de abril, 2015