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El Papa habla sobre la TRISTEZA

(TOMADO DE LA CATEQUESIS DEL SANTO PADRE SOBRE VICIOS Y VIRTUDES, DURANTE LA AUDIENCIA GENERAL DE LOS MIÉRCOLES, COMENZANDO EN DICIEMBRE DE 2023).

En la catequesis de hoy reflexionamos sobre el vicio de la tristeza. Se trata de ese estado de ánimo que todos llegamos a experimentar en algún momento de nuestra vida. Se presenta como un sentimiento de abatimiento y de aflicción constantes, y está ligado a una experiencia de “pérdida” de algo o de alguien.

Podemos distinguir dos tipos de tristeza: por un lado, está la tristeza que lleva a la salvación si se vive según la fe, porque nos impulsa a mirar nuestro interior, nos inspira el dolor y la amargura de haber pecado, colocándonos así en el camino del arrepentimiento y en la esperanza de recuperar la amistad con Dios.

Hay, entonces, una tristeza amiga que nos lleva a la salvación… Es una gracia gemir por los propios pecados, recordar el estado de gracia del que hemos caído, llorar porque hemos perdido la pureza con la que Dios nos soñó. Pero, por otro lado, tenemos otra tristeza, aquella tristeza que, si nos descuidamos, puede convertirse en una enfermedad del alma; como un gusano que corroe y destruye el corazón… Todos pasamos por pruebas que nos generan tristeza, porque la vida nos hace concebir sueños que luego se hacen añicos… Hay algo en el pasado de todos que necesita ser sanado. La tristeza, de ser una emoción natural, puede convertirse en un estado de ánimo maligno… Los padres del desierto la describían como un gusano del corazón, que roe y vacía a quien lo alberga.

Debemos tener cuidado con esta tristeza y pensar que Jesús nos trae la alegría de la resurrección… Jesús ha resucitado no sólo para sí mismo, sino también para nosotros, a fin de rescatar todas las felicidades que no se han realizado en nuestras vidas. Que el Espíritu de Jesús resucitado nos ayude a vencer la tristeza con la santidad.