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VINO

Y después de la comunión del cuerpo de Cristo, acércate también al cáliz de la sangre: sin extender las manos, sino inclinándote hacia adelante, expresando así adoración y veneración, mientras dices «Amén»; serás santificado al tomar también de la sangre de Cristo. San Cirilo de Jerusalén Es de notar que en el Evangelio Jesús nos dice, “Yo soy el pan de vida”. El pan es una señal de sustento, por tratarse de un alimento básico y fundamental. No obstante, el Señor también nos enseña, “Yo soy la vid”. La materia de la Eucaristía no es solo pan; también es vino. Podemos considerar el pan como alimento por excelencia, alimento que sostiene, pero el vino nos indica otro significado de la Eucaristía. El vino llena el espíritu en su interior, lo refresca y consuela. Dice el obispo Robert Barron, “En las Escrituras el vino es símbolo de la exuberancia y embriaguez de la vida divina. Cuando Dios está en nosotros, nos eleva, nos alegra, nos transfigura”. No es de sorprender, entonces, que al final de la cena pascual judía, el ofrecimiento de la “copa de la bendición” sugiere consuelo, delicia, incluso esperanza. La Eucaristía — el Cuerpo y la Sangre de Cristo — no solo nos sostiene como alimento que da fuerza día a día, sino que reanima nuestro corazón cansado, dándonos nueva fuerza y renovando nuestro gozo. Señor Jesús, tú estás realmente presente bajo la apariencia del vino. Que tu preciosa sangre renueve mi alma y llene mi corazón con abundancia de esperanza y alegría. Concédeme la gracia de encontrar siempre en ti mi delicia. Amén. Fr. Patrick Mary Briscoe, OP, Eucharist © 2022 by Our Sunday Visitor (con permiso)
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PAN

No tengo deleite en el alimento de la corrupción o en los deleites de esta vida. Deseo el pan de Dios, que es la carne de Cristo, que era del linaje de David; y por bebida deseo su sangre, que es amor incorruptible. San Ignacio de Antioquía San Ignacio es uno de los grandes mártires de la Iglesia primitiva. Según la tradición, murió en Roma, destrozado por las fieras. En sus escritos Ignacio expresa el deseo de imitar a Jesús en sus sufrimientos; deseaba morir por Cristo. Pero hay una connotación decididamente eucarística en la forma en que Ignacio expresa este deseo. Escribe: “Soy el trigo de Dios, y soy molido por las dentelladas de las fieras, para que pueda ser hallado pan puro (de Cristo)”. Para Ignacio imitar a Cristo no quiere decir meramente seguir las enseñanzas morales de Jesús o creer las verdades que Jesús predicó. Quiere decir conformarse a Jesús de tal manera que llegara a hacer de su vida una ofrenda a Dios, incluso hasta la muerte. Ignacio conocía y sostenía firmemente la creencia cristiana de que el Pan de Dios es la Carne de Jesús. Identifica el pan con la carne de Jesús, dando a entender con ello que tiene ante sí al Señor Sacramentado. Este es el mismo Señor que, en Su gran amor, alimenta a sus hijos con el pan que es Su carne y el vino que es Su sangre. P. Patrick Mary Briscoe, OP, Eucharist © 2022 by Our Sunday Visitor (con permiso)
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Nuestros hermosos vitrales

Nuestros hermosos vitrales

Después de 60 años, nuestros hermosos vitrales necesitan un trabajo de restauración para protegerlos del clima de Florida. El costo de este proyecto es aproximadamente $150,000, de los que ya hemos colectado $15,000. Visite nuestra página web para contribuir.
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EUCARISTÍA

El día que se llama día del sol tiene lugar la reunión en un mismo sitio de todos los que habitan en la ciudad o en el campo. Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas, tanto tiempo como es posible….Luego se lleva al que preside a los hermanos pan y una copa de agua y de vino mezclados. El que preside tributa alabanzas al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, y pronuncia una larga acción de gracias. El pueblo responde «Amén». San Justino Mártir En algún momento de mi niñez mi madre comenzó a insistir para que asistiéramos a misa como familia el Día de Acción de Gracias. Al principio mi padre puso objeciones a su sugerencia, pero tan pronto lo hubo dicho, se dio cuenta que ir a misa es darle gracias a Dios por todo lo que ha hecho por nosotros. Hago constar que en este caso, mi madre ganó la partida. De hecho, la palabra “Eucaristía” es una palabra griega que quiere decir “dar gracias”. San Pablo es el primero en emplearla en este contexto cuando la usa en su Carta a los Corintios. Allí describe lo que hizo Jesús en la Última Cena diciendo: “dando gracias [eucharisteō], lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía” (1 Cor 11,24). Reunirnos para la Eucaristía es reunirnos a dar gracias, pues vemos que en la sagrada Hostia se contienen las promesas cumplidas y las gracias futuras. P. Patrick Mary Briscoe, OP, Eucharist © 2022 by Our Sunday Visitor (con permiso)
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UN DON INESTIMABLE: LA EUCARISTÍA

La Eucaristía, dice el Catecismo de la Iglesia Católica (1324), es “fuente y cima de toda la vida cristiana”. Y continúa diciendo, “Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan.” Los obispos de los Estados Unidos han convocado a una renovación Eucarística nacional, “una renovación de base popular de la devoción y la fe en la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía, de tres años de duración”. ¿Cómo se vería esta renovación en nuestra vida diaria? Pensemos en Carlo Acutis, quien después de recibir la primera Comunión a los 7 años de edad, comenzó a comulgar diariamente. Carlo sabía que la Eucaristía tiene un poder inestimable. Escribió una vez: “Cuando nos exponemos al sol, nos bronceamos...cuando nos detenemos delante de Jesús en la Eucaristía, nos hacemos santos”. ¿Qué pasaría si amáramos la Eucaristía como lo hizo Carlo Acutis? ¿Si tratáramos de hacer todo lo posible por comunicar a otros lo increíble que es este regalo que nos dejó el Señor? En las próximas semanas, con la ayuda de reflexiones escritas por el P. Patrick Mary Briscoe, OP, examinaremos y redescubriremos las maravillas de la Eucaristía, para que, alimentados con este Pan del Cielo, nos parezcamos cada vez más a nuestro Señor presente en este sacramento.
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