La comunión de los santos

La comunión de los santos

¿QUÉ SIGNIFICA QUE LOS SANTOS DE LA TIERRA están “en comunión” con los santos que han muerto y están en el cielo o el purgatorio? La vida de los difuntos, al menos por ahora, es puramente espiritual. Nosotros, en cambio, tenemos como ellos una vida espiritual, pero también una vida material que puede dominar nuestros sentidos.

Parece que vivimos vidas muy diferentes, y estos presenta cuestiones prácticas sobre cómo los “santos” se relacionan entre sí en esta gran comunión.

Todos esos santos están en este momento muy conscientes de cuanto sucede en el planeta tierra. Más aún, están intensamente involucrados en estos sucesos y en comunicación con los “santos” que se encuentran en la tierra: los cristianos en las iglesias… Nos rodean ahora, nos observan y nos acompañan. Él capítulo 12 de la Carta a los Hebreos nos presenta una gran asamblea litúrgica, una congregación que asiste a misa, pues es ahí donde sentimos la presencia de los santos de una forma poderosa, ya que la misa es el acto de culto que une a los ejércitos celestiales con la Iglesia en la tierra… Están rogando a Dios por los que aún se encuentran en la tierra… Se preocupan y expresan esa preocupación como hijos ante un Padre amoroso… Y sus plegarias son escuchadas.

Creemos en la comunión de los santos. La comunión es imposible sin comunicación. Por eso rogamos unos por otros. Pedimos a otros que oren por nosotros. Y no podemos permitir que la muerte silencie nuestra comunicación con aquellos que amamos, con los santos que amamos. Por la misericordia de Dios, esperamos que un día nuestros seres queridos formen parte de esa multitud en el cielo.

Fuimos creados para vivir en la Comunión de los Santos. Vivir en relación es parte de nuestra naturaleza… o nuestra vida no es plenamente humana. Dios nos creó así. Si la separación de aquellos a quienes amamos nos causa dolor, nuestra fe nos dice que esa relación no termina.

Traducción del libro de Scott Hahn, Angels and Saints (New York: Image, 2014) Páginas 55, 59, 60, 63. Con permiso del autor.