La Sagrada Eucaristía

La Sagrada Eucaristía

FIESTA Y SACRIFICIO

La Eucaristía es tanto la fuente de la que brota la vida en Cristo como la meta hacia la cual tiende; es el alfa y la omega del discipulado cristiano, la energía sin la cual un cristianismo auténtico se agota. Sin la Eucaristía, podríamos ser una congregación piadosa de gentes con pensamientos similares dedicados a la memoria y las enseñanzas de Jesús, pero no seríamos Iglesia. Como dijo San Juan Pablo II en su última encíclica Ecclesia de Eucharistia (la Iglesia procede de la Eucaristía), el Cuerpo y la Sangre de Jesús no son solo objetos sagrados centrales a la preocupación de la Iglesia; son la Iglesia, su vida misma.

La Eucaristía es, primero, el gran banquete de unidad que Dios quiere establecer con su pueblo, el gozoso lazo por el cual se comparte la vida divina con un mundo hambriento espiritual y físicamente…. Pero en un mundo caído es imposible la comunión sin sacrificio. Por ello, la Eucaristía es también la encarnación del gran acto de sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario….Ambos temas quedan unidos y reciben su expresión más completa en la doctrina católica de la Presencia Real de Jesús en los elementos eucarísticos.

La Eucaristía es mucho más que un símbolo. En ella, Jesús se nos hace presente por su propio poder como alimento y como ofrenda de sacrificio. La Eucaristía no es nuestro “producto”, sino nuestro Señor, y como tal, nos llama a la conversión.

Robert Barron, Eucharist, (2021)
©Word on Fire Catholic Ministries, Park Ridge, IL