La Sagrada Eucaristía

La Sagrada Eucaristía

BANQUETE SAGRADO

Al tratar sobre la Eucaristía en la Summa theologiae, Tomás de Aquino dice que el sacramento tiene tres nombres, que corresponden a cada una de las dimensiones del tiempo. Al mirar hacia el pasado, llamamos al sacramento sacrificium (sacrificio), pues encarna la autoinmolación de Cristo en la cruz…. Al mirar al presente, lo llamamos communio (communion), pues lleva a cabo la reunión del cuerpo de Cristo aquí y ahora. Por último, al mirar al futuro, lo llamamos Eucharistia (Eucaristía), porque anticipa la gran acción de gracias que tendrá lugar en el cielo cuando estemos en compañía de los santos en el gran banquete escatológico. Esta última dimensión es a la que pone énfasis la liturgia cuando tan consistentemente invoca a los ángeles y los santos.

Dios es, en su más profunda realidad, no un monolito sino una comunión de personas. Para la fe cristiana, Dios es una familia de amor, una participación de vida, un inhalar y exhalar, un mirarse el uno al otro. Aunque para los antiguos filósofos la sustancia es ontológicamente superior a la relación, para la teología cristiana la relación es metafísicamente básica, porque Dios es puro amor.

Este amor familiar se expresa en la grandiosa imagen bíblica del banquete sagrado. La Eucaristía lo sumariza y le da su expresión perfecta; por lo tanto la Eucaristía es la más excelente participación en el mismo ser de un Dios que es puro amor.

Robert Barron, Eucharist, (2021)
©Word on Fire Catholic Ministries, Park Ridge, IL