Los Beatos

Los Beatos

BEATO JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ (1864-1919) — Conocido como el “médico de los pobres”, estudió medicina en la Universidad Central de Venezuela y al graduarse prefirió regresar a su pueblo natal para atender allí a sus pacientes. Hernández obtuvo una beca para completar sus estudios en París, donde conoció avances que llevaría a su país.

Además de docente e investigador, el Dr. Hernández destacó por su labor en la consulta, ya que atendía gratuitamente a los enfermos pobres. Se le atribuye haber introducido el microscopio y haber sentado las bases de la bacteriología y otros campos científicos hasta entonces apenas desarrollados en Venezuela.

Católico ferviente, por dos veces intentó ordenarse sacerdote. En 1908 fue admitido en el monasterio de Cartuja de Farneta, en la Toscana, Italia, pero a los pocos meses mostró síntomas de una enfermedad respiratoria que aconsejaron su regreso a Caracas. Un segundo intento en 1913 terminó de la misma manera.

Pero el camino de José Gregorio sería el de la “santidad dentro de la medicina”. Integrando una excelente formación científica a su experiencia espiritual, se puso al servicio de quien lo necesitara, con especial predilección por quienes no se lo podían retribuir.

El 29 de junio de 1919 murió atropellado en una céntrica calle de Caracas por uno de los pocos automóviles que circulaban por Venezuela en aquel entonces. Unánimemente admirado por quienes han estudiado su vida y obras y venerado por el pueblo, representa a un hombre bueno, de paz, que cura, que restablece, un gran hombre de ciencia, y ahora ya beato. Veneraremos sus reliquias en St. Hugh este domingo.