¿Por qué comenzamos la misa con una procesión?

¿Por qué comenzamos la misa con una procesión?

LA PROCESIÓN DE ENTRADA ES ALTAMENTE SIMBÓLICA. NOS RECUERDA QUE NUESTRA VIDA ES UNA PEREGRINACIÓN A LO MÁS ALTO DEL CIELO.

Una vez que el cristianismo se convirtió en una religión legalizada en el Imperio Romano, el Papa reunía frecuentemente a su pequeño rebaño en distintos puntos de la ciudad de Roma y partían en procesión a las distintas iglesias “estacionales”.

El hecho de moverse físicamente de un lugar a otro permitía a los fieles apartarse un poco del mundo y entrar en un ambiente más solemne y conmovedor.

En nuestro tiempo, la misa siempre va precedida de una pequeña procesión dentro del templo, como gesto simbólico que recuerda a los fieles su propia procesión o “peregrinación” hacia el Cielo.

El santuario o presbiterio del templo naturalmente simboliza el Cielo. Elevado del resto del edificio por varios escalones, nos ayuda a levantar los ojos y el corazón a Dios.

La procesión de entrada nos brinda la oportunidad de preparar nuestros corazones para lo que pronto va a suceder. Nos transporta de este mundo a la cena mística del Cordero, donde esperamos algún día estar plenamente unidos con Dios por toda la eternidad.

Philip Kosloski, “Why does Mass begin with a procession?”
Original en Aleteia.org, 15 de febrero, 2020. Con permiso.