Restaurando nuestro corazón

Restaurando nuestro corazón

Seguimos avanzando por este camino de desierto y también a nosotros como a Moisés se nos aparece el Señor que nos llama desde un lugar que, podríamos decir, es tan increíble como la zarza ardiente. Desde allí nos invita a que nos descalcemos, es decir, que abandonemos las seguridades, la soberbia de poderlo todo, el orgullo que esto nos trae y hacernos “esclavos” pertenecientes a este Dios que nos da todo y todo lo santifica para nuestra felicidad.

Esto es lo que nos dice el Papa Francisco recordándonos que “el camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón…” especialmente por nuestros pecados de omisión que no nos permiten compartir nuestro tiempo, nuestro talento y nuestro dinero con aquéllos que como el pueblo de Israel en el desierto, tienen hambre y sed de Dios.

(Continuará)