San Hugo de Lincoln

San Hugo de Lincoln

San Hugo de Lincoln nació en Avalon, Borgoña, en 1140. Hijo de una familia noble, fue educado en el monasterio agustino de Villarbenoît, donde profesó. A los 25 años se hizo monje cartujo, llegando a ocupar el cargo de procurador general de la orden. Alrededor de 1176, a petición del rey Enrique II de Inglaterra, fue enviado a ese país para ser abad del primer monasterio cartujo en Inglaterra, que el rey fundó como penitencia por su participación en el asesinato de Tomás Becket.

La fama de su santidad se extendió por toda Inglaterra y atrajo a muchos al monasterio. Amonestó al rey Enrique por mantener vacantes las sedes para enriquecer las arcas reales, adonde iban a parar los ingresos de esas diócesis. Fue nombrado obispo de Lincoln, cuya sede había estado vacante por 18 años, en 1186, cargo que solo aceptó por obediencia al prior de la Gran Cartuja. Hugo luchó por restaurar la disciplina entre el clero y fomentar la devoción en la diócesis. Fue reconocido por su sabiduría y justicia. Denunció la persecución contra los judíos que barrió Inglaterra entre 1190 y 1191, enfrentándose a turbas armadas y obligándolas a liberar a sus víctimas.

Enviado en misión a Francia por el rey Juan en 1199, visitó la Gran Cartuja, Cluny y Císter, de cuyo viaje regresó quebrantado de salud. Pocos meses más tarde, mientras asistía a un concilio nacional en Londres, cayó enfermo y falleció dos meses más tarde en el Old Temple en Londres, el 16 de noviembre de 1200. Fue canonizado veinte años después, en 1220, el primer cartujo en llegar a los altares.