UN DON INESTIMABLE: LA EUCARISTÍA

UN DON INESTIMABLE: LA EUCARISTÍA

La Eucaristía, dice el Catecismo de la Iglesia Católica (1324), es “fuente y cima de toda la vida cristiana”. Y continúa diciendo, “Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan.”

Los obispos de los Estados Unidos han convocado a una renovación Eucarística nacional, “una renovación de base popular de la devoción y la fe en la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía, de tres años de duración”. ¿Cómo se vería esta renovación en nuestra vida diaria? Pensemos en Carlo Acutis, quien después de recibir la primera Comunión a los 7 años de edad, comenzó a comulgar diariamente. Carlo sabía que la Eucaristía tiene un poder inestimable. Escribió una vez: “Cuando nos exponemos al sol, nos bronceamos…cuando nos detenemos delante de Jesús en la Eucaristía, nos hacemos santos”.

¿Qué pasaría si amáramos la Eucaristía como lo hizo Carlo Acutis? ¿Si tratáramos de hacer todo lo posible por comunicar a otros lo increíble que es este regalo que nos dejó el Señor? En las próximas semanas, con la ayuda de reflexiones escritas por el P. Patrick Mary Briscoe, OP, examinaremos y redescubriremos las maravillas de la Eucaristía, para que, alimentados con este Pan del Cielo, nos parezcamos cada vez más a nuestro Señor presente en este sacramento.